… Porque todos lo necesitamos
III. EL MAL MORAL DE LA EUTANASIA COMPROMETE LA VIDA EN COMÚN
a) La eutanasia reconocida trae malas consecuencias
13. La eutanasia es de por sí un grave mal moral, pues es contraria al significado de la vida humana, don y bien irrenunciable. Aun suponiendo que una despenalización de la eutanasia no llevara consigo peligros y efectos indeseados, el hecho mismo de quitar la vida a alguien, aunque sea a petición suya, sería siempre humanamente inaceptable. Pero además no podemos dejar de advertir que la legitimación social de este mal, implícita en la despenalización, trae consigo graves consecuencias y nuevas situaciones de inmoralidad. Mencionamos brevemente algunas de ellas.
b) Presión moral sobre los ancianos y los enfermos
14. La aceptación social y legal de la eutanasia generaría, de hecho, una situación intolerable de presión moral institucionalizada sobre los ancianos, los discapacitados o incapacitados y sobre todos aquellos que, por un motivo u otro, pudieran sentirse como una carga para sus familiares o para la sociedad. Ante el “ejemplo” de otros a quienes se les hubiera aplicado la eutanasia de modo voluntario y reconocido ¿cómo no iban a pensar estas personas si no tendrían también ellas la “obligación” moral de pedir ser eliminadas para dejar de ser gravosas? Esta consecuencia inevitable de una hipotética despenalización de la eutanasia significaría introducir en las relaciones humanas un factor más en favor del dominio injusto de los más fuertes y del desprecio de las personas más necesitadas de cuidado. Nadie debe ser inducido a pensar, bajo ningún pretexto, que es menos digno y valioso que los demás. La atención esmerada y cuidadosa de los más débiles es precisamente lo que dignifica a los más fuertes y timbre de verdadero progreso moral y social. No es difícil percibir el retroceso que la legitimación del mal moral de la eutanasia comportaría para la vida social.
c) Muertes impuestas por otros
15. Se dice y se subraya que la eutanasia que se pide es la voluntaria. Por lo que acabamos de decir, la eutanasia solicitada lleva consigo la malicia del suicidio y de la cooperación con el suicidio. Pero además, los hechos muestran que la aceptación social y legal de la eutanasia voluntaria arrastra consigo la eutanasia no voluntaria e incluso impuesta, es decir, el homicidio. En primer lugar, indirectamente, a causa del efecto de inducción señalado en el párrafo anterior: no pocos se verían presionados, de uno u otro modo, a pedir “voluntariamente” la muerte. En segundo lugar, directamente, a causa de decisiones ajenas no deseadas ni controladas. Así nos lo dice no sólo la previsión, sino la experiencia de lo acontecido en los últimos años en los lugares donde la eutanasia ha sido despenalizada. En 1995 murieron en Holanda 19.600 personas de muerte causada (”sanitariamente”) por acción u omisión. De estas personas sólo 5.700 sabían lo que estaba sucediendo. En el resto de los casos, los interesados no sabían que otros tomaban por ellos la decisión de que ya no tenían que seguir viviendo.6
d) Desconfianza en las familias y en las instituciones sanitarias
16. Si se hiciera común el “ejemplo” de los que piden la eutanasia y, además, se generalizara la práctica de que los facultativos decidieran, en determinados casos, poner fin a la vida de sus pacientes sin contar ni siquiera con su consentimiento, las relaciones sociales sufrirían un duro golpe. En una sociedad que consintiera esto, la desconfianza y el temor se apoderaría de muchos enfermos, de los ancianos, de los discapacitados. Sufrirían especialmente las relaciones entre los mayores y los más jóvenes, en el seno de las familias, y entre los pacientes y los facultativos, en las instituciones sanitarias. Según la “mentalidad eficientista”7 y economicista, dominante en la sociedad de consumo, la eutanasia traería consigo, en definitiva, la depreciación de la vida humana, valorada más por su capacidad de hacer y producir, que por su mismo ser.
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neovelis
Mar 11th, 2008 @ 10:14 am
dios se llevo en la cruz todo sufrimiento para que nosotros fueramos libres de ellos entoncers eutanasia. MALO?????
jovanny
Mar 14th, 2008 @ 7:10 pm
Soy jovanny Dios es amor pero aveces uno no entiende o no quiere entender pero hacer cosas buenas todos los dias , el contribuir y ayudar es bueno y yo lo hago quiero ser feliz quiero que me amen y quiero ser yo y tengo miedo
Isabel
Abr 9th, 2008 @ 11:00 am
Hola Jovanny,
He leido tu escrito y quiero decirte que que me gusta que digas que Dios es Amor. Es una buena señal que digas eso porque eso es una verdad que Dios nos dice a través de su
Palabra, la Biblia. Pero te diré una cosa y quizá no sea lo que
desees oir.
Me explicaré de la mejor manera que pueda y sepa. A veces
sólo queremos oir lo que deseamos. Sin embargo no siempre
eso es lo más conveniente para nosotros. También debemos
escuchar aquello que no nos gusta, y esto es lo más difícil.
Lo que deseo decirte de todo corazón es que empieces a leer
e investigar la Biblia, partiendo de cero y con personas que ya hayan pasado por la experiencia de haberlo hecho con otras personas. Hoy y siempre ha habido personas que creen
comprender todo lo que la Biblia dice y se ha comprobado de que, apesar de leer y estudiarla, nada sabian.
Dios me ha puesto en tu vida para enseñarte lo que tu aun no sabes sobre lo que Dios puede hacer por ti. Para eso te
doy esta direción, si no quieres comunicarte conmigo.
Reus.uniónadventista.es En esta página Web encontrarás todo lo que tu necesitas. Prueba y lo verás. Pero ten paciencia. No se consigue todo en un día.
Yo tengo 65 años y hace un año. no sabía ni encender el ordenador. Y hace 20 años que he conocido de verdad a Dios,
por medio de su palabra, la Biblia, y mi vida cambió como de la noche al día. Si me contestas, te contaré mi experiencia personal.
Isabel Reinaldo
isabel61380@gmail.com
MAFER
Ago 27th, 2008 @ 4:41 pm
YO KREO Q SI LA PERSONA KIERE MORIR AI Q RESPETAR SU DESICIÓN!PORQ ELLOS ESTAN MUERTOS EN VIDA Y SUFREN!! ES INHUMANO DEJARLOS SUFRIR!
Atreide
Oct 18th, 2008 @ 4:33 am
El problema no esta en si esta bien o mal que lo hagan. Puedes creer que la vida es sagrada y que hay que protegerla. Puedes creer que todo es cuestión de enfocarlo correctamente.
Pero al final no has pasado por eso. Aunque hayas pasado por eso los sentimientos son relativos a ti mismo. La gente no reacciona igual al dolor o a las penurias. No puedes estar seguro de lo que esta sufriendo o si podría sufrir menos.
Y por último, aunque decidas ayudarle a vivir felizmente, ¿que derecho tienes a obligarle a vivir? No es que te niegues a dejarle morir, le estas obligando contra su voluntad a vivir. Puedes estar de acuerdo con él o no pero al final es su voluntad. Si es consciente, racional. Si esta tomando la decisión sabiendo todo lo que implica yo no me atrevería a negarselo. Es coartar su libertad. Igual que no podemos obligar a la gente a creer, debemos intentar invitar e incentivar a hacerlo, no podemos obligar a vivir. Aunque debemos animerles a hacerlo con todo su corazón.
PD: Aunque el tema sea delicado, se hubieran agradecido vuestras palabras directamente. Hablais tranquilamente de problemas más agradables. ¿Porque os escudáis en un documento de la iglesia sin añadir ni una frase de opinión propia? ¿Aunque sea que estáis plenamente de acuerdo?
Sergio
Nov 22nd, 2008 @ 6:26 am
La Conferencia Episcopal Española, en mi opinión se equivoca al enjuiciar la eutanasia, pues queriendo predicar el amor, demuestra una terrible hipocresía. Señores: en primer lugar, hay que dejar muy claro que la eutanasia sólo se debe practicar en el caso extremo de que la persona la solicite por escrito. Es una especie de ayuda activa, consciente, a poner fin a los horribles sufrimientos de las personas terminales. La ayuda “pasiva”, o eutanasia pasiva, como se suele llamar, ya se está practicando desde hace mucho tiempo, empleando fármacos y muchas veces “sin el consentimiento de los enfermos”. La Iglesia Católica, con su Conferencia Episcopal a la cabeza, lleva mucho tiempo moralizando a la gente; es su forma de ver el Amor de Dios, y no permite ninguna desviación de su moral, como se ve claramente en su oposición a la eutanasia. La eutanasia nadie la quiere por capricho ni por mejorar la calidad de la muerte, es un deseo del enfermo que, en mi opinión se debería respetar por Ley. No contemplar esta posibilidad, es, además de inmoral, una falta de libertad individual.